Camino sola, y algo cansada, mi alma, no repara en descansos, trato de olvidar, lo que un
día, me hizo recordar sensaciones, expulsadas de mi alma, que por miedo a herirme,
rechazé, alejé, y marginé d
e mi vida, pero
llegastes, tu..., y ahora, huyo, de ti, no quiero dañar mas mi corazón, roto, y dolido corazón, una farola, ilumina una parte del camino..., descansaré solo un poco, no podrá alcanzarme, le saco bastante ventaja, mis parpadeos, cada vez, son mas y mas lentos, mientras que de fondo, oigo una dulce voz...
Muerte, ¿eres tu?, pregunto con el corazón en la mano, a lo lejos de la calle, consigo distinguir, una sombra, humana, o,
almenos, lo aparenta, la dulce
melodía,
probiene de su boca, las sombras, se hacen mas y mas espesas, tengo miedo, y de fondo, tu cara, aparece, si dudar, ¿que haces
aquí?, ¿porqué me has seguido?, no me respondes ¿eh?, ¿te crees alguien
ignorandome?, cuando alzaste la mirada, tras la capucha conseguí ver, la reluciente sonrisa, y los ojos color fuego, de alguien, ¿de que me suenan a mi esas facciones?
Es como si ya las hubiese visto antes,
derrepente, un suspiro,
frío, y desalentador, me hace recordar quien es, la muerte, vestida de ti...
Trato de huir como puedo, pero es mas veloz que yo, entre una risa maligna, y una
mirada de reojo, consigo ver su guadaña,
abalanzandose como un rayo ante mi, y cuando su hoja tocó mi cuello,
caí al suelo, y todo
fue oscuridad...
Abrí los ojos asustada, pero, no, no estaba muerta, solo
fue una pesadilla, pero se, que aun, puedo sentir, el aliento
frío y
dealentador de la muerte en mi cara, la he mirado mas de una vez a la cara, pero
siempre he salido con vida, y las dos sabemos, que, aun me queda mucho por vivir, no me voy a desesperar,
por una maldita pesadilla, ahora, seguiré huyendo, corriendo, hacia ningún lugar, tratando de
esquibar, todo, lo que un
día me hizo feliz, todo lo que un
día me hizo tener, el sueño de una chica, que se quedó dormida ante la
única farola del lugar...
Aquella farola, donde la muerte me consiguió
sonreír, cara, a cara...
Yo soy aquella chica, que aun aguarda la muerte sentada en ese lugar...
Carlos Guillot 20/12/2009